La SGAE cobrará derechos de autor a las hermandades desde la Semana Santa de 2027: qué cambia en los contratos con las bandas
La Sociedad General de Autores y Editores (SGAE) comenzará a aplicar un canon en concepto de derechos de autor a las hermandades y cofradías que procesionen con acompañamiento musical. Según declaró a Canal Sur Radio el director territorial de la entidad en Andalucía, Canarias, Ceuta y Melilla, José Lucas Chaves Maza, la tarifa consistirá en un 7% del importe de los contratos suscritos con las bandas y «se aplicará con total seguridad en la Semana Santa de 2027».
El anuncio tiene alcance directo en Jerez de la Frontera, donde la práctica totalidad de las hermandades de penitencia y buena parte de las de gloria contratan cada temporada bandas, agrupaciones musicales y coros. El canon se calcula sobre el precio del contrato, de modo que el incremento de coste será proporcional al gasto musical de cada corporación y se sumará a presupuestos que ya vienen tensionados.
Jurídicamente, el asunto se sitúa en el terreno de la gestión colectiva de derechos de propiedad intelectual. Las entidades de gestión están facultadas para fijar tarifas generales por la comunicación pública de obras de su repertorio, pero esas tarifas deben responder a criterios de equidad y no discriminación y son susceptibles de discusión tanto en sede administrativa como judicial. Para las hermandades, el primer paso práctico será determinar quién asume el canon —la corporación o la formación musical—, cómo se repercute y qué tratamiento recibe a efectos de IVA, lo que aconseja revisar los modelos de contrato antes de cerrar la temporada 2027.
La medida arrastra además consecuencias para las propias agrupaciones. La aplicación del canon exige facturación formal de los servicios musicales, con los impuestos correspondientes, lo que obliga a que las reuniones esporádicas de músicos estén dadas de alta como actividad económica o se constituyan como asociación cultural sin ánimo de lucro. A ello se añade la necesidad de elaborar un listado de las composiciones interpretadas en cada salida, imprescindible para el reparto de los derechos entre los autores.
Se trata, en suma, de un cambio con efectos cruzados en propiedad intelectual, contratación y fiscalidad, y con un plazo de adaptación relativamente corto para un tejido asociativo que en Jerez mueve decenas de contratos cada año.
Fuente: lavozdelsur.es (21/09/2026).
